¡Todo es vida!

Broggi lleva medio siglo operando, en ese filo del bisturí entre la vida y la muerte. Se inició de niño con su padre, Moisès Broggi, que tiene… ¡103 años! «Yo no viviré tanto: ¡he fumado mucho!», me confiesa. Presidente del Comité de Bioètica de Catalunya, Broggi se empeña ahora en difundir entre la población en general la doctrina elaborada por el comité para que no quede sólo entre expertos y la comentemos en cenas y sobremesas: para que aprendamos a bien morir. Por eso publica Per una mort apropiada (Edicions 62), para ayudarnos a entender que la mejor muerte es esa que pone el broche a una vida vivida hasta el final. «Morir es inevitable, ¡pero morir mal no tiene por qué serlo!», sentencia.

Publicado en La Contra de lavanguardia.com: entrevista completa 


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