Un usuario con más de 700 mil seguidores en redes subió un vídeo a Instagram en el que se despedía de su abuelo enfermo e inmediatamente después, otro a Tik Tok en el que sale bailando aparentemente despreocupado. Ha sido criticado por ello

Como ocurrió con los intagramers de Chernobyl, los selfies en funerales y otros casos similares, se pone en evidencia que está cambiando la noción de solemnidad que tenemos y cómo gestionar públicamente un duelo

En un contexto donde cada vez importa más la construcción de una identidad pública a base de likes ¿se puede compartir la intimidad sin caer en la banalización de la misma? ¿qué otras reflexiones suscita este incidente en redes?

Foto: NeONBRAND Digital Marketing https://unsplash.com/

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