Desde el primer relato, ‘Desaparición de los jardines’, se nota que Eduardo Ruiz Sosa es algo más que un contador de historias. Un servidor, que lee con frecuencia novela, pero escribe más poesía que otra cosa, sabe percibir a kilómetros qué narrador pasa por ser un profundo lector de poesía atemporal y qué narrador ha leído cuatro sonetos clásicos contados por su abuela. Eso se percibe en la música de la ficción. Eduardo es cualquier cosa menos sordo. Y para muestra, un botón: la mayoría de las citas que encabezan cada relato son versos de T. S. Eliot, Antonio Gamoneda, Juan Carlos Mestre, José Barroeta o Diego Sánchez Aguilar.

Memoria y muerte se enmadejan hasta el último cuento. Quien desee recibir una lección magistral sobre la memoria y sus laberintos que aparte de un manotazo cualquier tesis académica, por muy rigurosa que sea, y pida de inmediato en su librería de confianza la novela total de Ruiz Sosa Anatomía de la memoria (Candaya, 2014). En Cuántos de los tuyos han muerto hay un añadido importante: el autor, en su vida real, fue golpeado por la muerte de seres queridos muy cercanos —se puede morir en vida también— poco antes de sembrar el grano de esta cosecha.

El recuerdo del halago es quebradizo, pero el del dolor es tenaz. Eduardo Ruiz Sosa trata, pues, la memoria como una enfermedad.

Publicado en el diario.es: artículo completo


Deja una respuesta