Cómo afrontar la muerte de un hijo

Me gustaría que las personas que buscan consuelo encontraran en este blog destellos de esperanza, que les iluminara el oscuro camino que queda por delante después de la muerte de un ser querido, tan querido como un hijo.

El 26 de Diciembre de 1998 mi vida dio un vuelco irreversible; al volver de la celebración de la comida familiar de Navidad, un coche, en la autopista, perdió el control y chocó frontalmente con el nuestro. Mi hijo Ignasi se dio un golpe en la cabeza, quedó inconsciente y ya no despertó.

Otro mes de Diciembre, diez años después de aquel día imborrable, nació este blog. Diez años pueden ser mucho o poco tiempo, según cómo se mire, pero el suficiente para curar la profunda herida y volver a la vida.

La muerte de mi hijo es la experiencia más dolorosa que he vivido. Sin embargo, el camino recorrido ha sido también el que más me ha fortalecido. Nadie puede separar el dolor de la vida, lo que sí podemos hacer es resignificar lo que nos ha sucedido.

Lo que me ha permitido renacer, cayendo y levantándome miles de veces, lo encontraréis aquí. En este blog, como en un diario, hablo con el corazón. Tal vez no nos veamos nunca pero vuestro calor reconforta mi alma como yo espero reconfortar la vuestra.

Blog de Mercè: Cómo afrontar la muerte de un hijo


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