Le sacó tal jugo a la existencia que el profesor John Keating de ‘El club de los poetas muertos’ se habría sentido orgulloso de él: así fueron sus últimos años
“Claro que uno tiene el orgullo de haber escrito canciones que han trascendido y forman parte de la vida de la gente. Pero el único legado que he dejado en este mundo es mi hija, ese es el que me interesa de verdad”. Así se lo explicaba a La Vanguardia en febrero de 2017.
Pau Donés, como cualquiera de nosotros, cometió errores en su vida y, sin embargo, lo que más le pesaba no era un error sino una elección: su pasional dedicación a la música –componer, grabar, subir al escenario, salir de gira– le arrebató la mayor parte de la infancia de Sara. “Papá, pensaba que nos habías abandonado”, le dijo ella tiempo después.
Foto: Europa Press / EP
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