La literatura del duelo se afianza como un género dentro de la autoficción. Seleccionamos algunos títulos publicados en la última década.

Escribir para olvidar o recordar. Escribir para revivir o sepultar. Escribir para curar o sangrar. Escribir porque un escritor no sabe hacer otra cosa. El duelo, un trance universal y al mismo tiempo único, ha alimentado algunas obras excepcionales a lo largo de la historia.

Por Tereixa Constenla – El País-Babelia

Publicado en Los Andes 135º, Sup. Cultura  | Edición impresa: artículo completo


Deja una respuesta