La literatura del duelo se afianza como un género dentro de la autoficción. Seleccionamos algunos títulos publicados en la última década.
Escribir para olvidar o recordar. Escribir para revivir o sepultar. Escribir para curar o sangrar. Escribir porque un escritor no sabe hacer otra cosa. El duelo, un trance universal y al mismo tiempo único, ha alimentado algunas obras excepcionales a lo largo de la historia.
Por Tereixa Constenla – El País-Babelia
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